El termino sexo se deriva de las características biológicamente determinadas invariables del hombre y de la mujer, mientras que por género se utiliza para señalar las características socialmente construidas, que dan la definición de lo masculino y lo femenino en distintas culturas; pudiendo entenderse como una red de rasgos de personalidad, actitudes, sentimientos, valores y conductas que diferencian a los hombres y las mujeres.

El termino de equidad de género, se entiende como un constructo social que busca el que ambos tengan la misma igualdad de derechos, de oportunidades, que les permita desarrollarse armónicamente y participar en cualquier contexto.

Esto conlleva a reflexionar concienzudamente en el papel de la mujer dentro de la sociedad, en la exclusión que ha sido objeto a través de la historia, de la discriminación, de la violencia física y verbal, de las prácticas cotidianas que se viven dentro de la escuela y en cada salón de clase, así como de los roles que la sociedad ha impuesto para cada uno; implica además, el que cada docente visualice, comprenda y viva dentro de esa equidad, para poder educar en esa formación, donde no exista distinción, sino que las prácticas que se hagan en el aula permeen dentro de la institución y en el contexto donde se vive.

Poder ofrecer una educación de género, conlleva además a cambiar paradigmas estructurados por mucho tiempo, como el de pedir a las alumnas que sean las encargadas de limpiar el salón o de hacer tal o cual tarea doméstica.

Educar para la sexualidad implica el manejo de información oportuna, veraz y confiable, incidiendo en el respeto por uno mismo, por el conocimiento de su cuerpo, de su sexualidad, de la toma de decisiones y de las consecuencias de éstas; orientándolos a buscar información y sobre todo el conocer y reconocer que el hecho de ser hombre y mujer, implica orientar, informar y formar.

Es menester como docentes, incidir para que el alumnado conozca otras culturas, donde el papel de la mujer sigue siendo subyugado a la voluntad de la economía o de la política de sus gobernantes; como el caso de la India, donde las mujeres prefieren abortar antes de traer niñas al mundo, ya que eso equivale al empobrecimiento de su familia, debido a que el día que se casan, deben dar una dote al marido y en su propia familia será considerada una huésped hasta el día de su matrimonio. El marido tiene autoridad para disciplinar a su esposa como lo considere conveniente, aunado a lo anterior, se encuentra una gran cantidad de madres que prostituyen a sus hijas desde muy temprana edad para que ayuden con el gasto familiar. Este es sólo un ejemplo de los grandes problemas por los que atraviesa la mujer hoy en día en muchas partes del mundo.

México no es la excepción, en cada estado, municipio, comunidad, vecindad, y en muchos hogares, se vive una violencia implícita y explicita, pero a fuerza de verlo cotidianamente se toma como inamovible, incambiable, por lo que es necesario hacer conciencia de que, como seres humanos, somos “iguales pero diferentes”, con los mismos derechos y obligaciones.
La escuela es la segunda entidad socializadora y formadora, donde chicos y chicas pasan gran parte de su tiempo; como docentes formadores hay un gran reto y un arduo trabajo por delante.

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Maestra Cuquita Sandoval
México. Maestra jubilada de educación secundaria con formación de Licenciaturas, Maestría y Doctorado en Educación. Amante de la lectura, escritura y poesía. Publicaciones: Coautora de las antología Huellas en el Tiempo (2007) y Experiencias didácticas exitosas (2009). Desarrollo Profesional Docente y Las competencias en el marco de la reforma educativa (2015). Reforma Educativa, contenidos curriculares y procesos de evaluación (2016). Anhelos, sueños y Esperanzas (2010). Una Rosa sin Espinas (2011). Dulce (2018). Además es editorialista semanal en el periódico El Sol de Parral.

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