Se acerca el día de las madres. Las primeras festividades de este día se remontan a la Antigua Grecia, en donde se homenajeaba a Rea, madre de Zeus, Poseidón y Hades. Después los católicos incorporaron esta celebración en la fiesta de la Inmaculada Concepción, la cual se celebra el 8 de diciembre.

Luego, la activista estadounidense Julia Ward Horde escribió en 1870 la Proclamación del Día de la Madre. Más tarde, muchas mujeres de al menos 18 ciudades se reunían para conmemorar esta fecha. En el año 1907, Ana Jervis, conocida como la fundadora del día de las madres, hizo una gran campaña para celebrar el Día Internacional de las Madres el 12 de Mayo. Posteriormente, el presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson, en el año 1914, declaró la celebración de este día para el segundo domingo de Mayo. Y así se fue expandiendo por el mundo.

En el 2018, Colombia celebrará este día el 13 de mayo. Muchos lugares del país, como restaurantes, ya están calentando motores, alistando sus espacios para la infinidad de reservaciones que tendrán, preparando la publicidad necesaria. Los vendedores de rosas, tanto en locales como en los semáforos, han invertido en la compra de todo tipo de rosas, flores, girasoles y detalles para las madres; las familias ya organizan veladas entre amigos y conocidos. Hay varios planes para festejar este día.

Este día es para homenajear a esas madres guerreras, valientes, berracas, capaces de cargar a un niño en una mano, mientras que en la otra tienen una pañalera, un bolso y el coche del bebé. Aquellas mujeres que han hecho hasta lo imposible por sacar a sus hijos adelante, incluso, sacrificando sus proyectos de vida, sus estudios, en varios casos, dejando a un lado la familia, amigos, etc. Como dice el dicho: «Sacándose la comida de la boca para dárselas a sus hijos».

Muchas madres jóvenes se han hecho un tatuaje, ya sea por el nacimiento de su retoño, por gusto a una imagen, o por cualquier acontecimiento. Por esta razón, han sido discriminadas en el trabajo, a muchas se le niega el derecho al empleo; otras han sido segregadas por la sociedad solo por haber marcado su cuerpo.

En Colombia todavía hay discriminación laboral por tatuajes o piercings. Existen muchos testimonios de personas que no las han contratado por tener tatuajes, o les han cortado las horas laborales y, por ende, una paga más corta, obligándolas a buscar otras formas de ingresos.

Este no es un problema solo de Colombia. La BBC hizo un experimento, en donde preguntó a varios lectores acerca de la discriminación laboral por tener tatuajes. En estos testimonios hay desde la obligación a cubrirse el tatuaje, hasta despidos y ascensos rechazados.

Las personas con tatuajes son discriminadas por la sociedad. Perjuicios sociales que son causados, en su mayoría, por la falta de información; otros, por causa de las religiones tradicionales que no aprueban este tipo de cosas. Algunos les dan asco; piensan que es “antiestético” tener un tatuaje.

Hace falta más cultura en la sociedad sobre este tema. No es complicado, solo hay que respetar y valorar a la gente por lo que son y no por su apariencia. Por esta razón, traigo la historia de una madre soltera que ha sufrido este flagelo.

Verónica Hoyos es una comunicadora gráfica. Tiene 30 años. Trabaja en gestión cultural con un proyecto llamado Pedagogía vivencial con niños y niñas desde la divulgación de sus derechos y la prevención de sus vulneraciones.

Se realizó su primer tatuaje a la edad de 15 años. Luego, a los 23 años, se hizo un tatuaje simbólico cuando su hermano falleció. Esto representó una forma de sanar el dolor que sentía, agregándole un toque de rebeldía.

Al mostrarle a su pareja el diseño de su quinto tatuaje, él le contesto: «Si te haces ese tatuaje, entonces serás madre soltera». Por eso Verónica es ahora felizmente madre soltera. Cuando llevaba 3 meses de intenso trabajo en una empresa de mensajería, su jefe llegó de unas vacaciones. Al verla, se asombró demasiado, la despidió de inmediato por los tatuajes y por el cabello rapado sin tener en cuenta la efectividad de Verónica en su puesto de trabajo.

Ella tiene una hija llamada Zoe, la cual tiene 6 años y estudia en el colegio. En aquel colegio, Verónica ha tenido que pedir intervención por respeto a la libre expresión, ya que Zoe fue víctima de bulliyng por parte de sus compañeros. Zoe recibió comentarios negativos como: «Su mamá parece un hombre», «Está más rayada que un papel», «Su mamá es una loca», entre muchos comentarios más. Pero a Zoe le gusta que su madre le haga tatuajes de mentiras. Le parecen que son cool.

Verónica lleva cada día a su hija al colegio para que aprenda lo más que pueda. Por el amor a su hija ha tenido que soportar humillaciones, rechazos, miradas incomodas, comentarios inapropiados, entre muchas cosas más. Pero no se ha dado por vencida, nunca ha pensado en renunciar a su estilo, a su personalidad, a su ser. Zoe es la esperanza de Verónica.

El amor por un hijo ha llevado a que muchas madres aguanten hasta los maltratos de su pareja sentimental, y eso es lo que debemos de conmemorar el 13 de mayo. Valorar los sacrificios que nuestras madres hacen cada día solo por vernos convertidos en personas de bien.

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Esteban Vélez
Colombia. Malabarista deportivo. Escritor de artículos para el magazine de malabares eJuggle. Creador de la Federación Bogotana de Malabarismo. Aficionado por los artículos de opinión, política, filosofía, historia en general.

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