El cine, desde sus inicios, ha sido uno de los medios de comunicación más influyentes que existen. Su calidad audiovisual atrae a un público general de manera que sirva como fuente de entretenimiento para ellos. Desde el último siglo hasta ahora han ido surgiendo una gran cantidad de películas que abordan una variedad de temas y géneros que le ofrecen al espectador diferentes obras a disfrutar; pues realmente la función del cine ha sido siempre contar historias artísticamente a un público masivo, o al menos eso pretendía hacer.

Alrededor de todo el mundo se realizan proyectos audiovisuales con el objetivo de ser expuestos para el consentimiento del público, y a pesar de que puedan tener una excelente calidad no todos llegan a tener el mismo nivel de popularidad.

El cine hollywoodense se reduce a la industria cinematográfica de Estados Unidos y en parte del Reino Unido, que por mucho se considera el cine más destacado a nivel internacional, pues sus producciones son de las más exitosas en todo el mundo, ya que conllevan un gran presupuesto por detrás y logran mejor recibimiento en la audiencia. A estas películas normalmente se les conoce como Blockbusters (“que explota el barril” en inglés) sin embargo, que sean las más populares no significa que sean las mejores.

Y es exactamente en ese punto donde surge el problema, pues hoy en día hay muy pocas posibilidades de apreciar una muy buena película con algo nuevo a mostrar, y recientemente ha sido muy recurrente que las películas que se estrenan no presentan una trama original ni novedosa.

Desde hace un par de años Hollywood ha tenido un leve declive y anda falto de originalidad. De nada sirven las excelentes imágenes si detrás de ellas no hay un buen argumento; analizando detenidamente el cine general actual nos podemos dar cuenta que la mayoría de las películas tienen algo en común y es que casi ninguna son proyectos realmente nuevos, pues estamos repletos de adaptaciones de libros / cómics / videojuegos, remakes, reboots, precuelas, secuelas, spin-offs, entre cualquier otra “continuación” de algo.

CMagazine

Recientemente se discute cuáles son las películas más esperadas del presente año, películas como “Kong: Isla Calavera”, “Transformers 5”, ”Star Wars VIII”, “Spider-Man”, “It”, “Baywatch”, “Pitufos” entre muchas otras son franquicias que ya son conocidas y queridas por el público, y es por esa misma razón que Hollywood está volviendo a sacar proyectos que en su momento de debut fueron exitosas y se ganaron el corazón de la gente, evitando a toda costa el riesgo de sacar algo nuevo y que no atrape del mismo modo, sino más bien irse por una audiencia asegurada.

Otro ejemplo podrían ser las propuestas que tiene una empresa tan conocida como lo es Walt Disney Studios, teniendo en mente realizar más de 20 películas live-action de sus clásicos animados, como “El Rey León”, “Aladdín”, ”Mulán”, etc. Esta es una estrategia que definitivamente atrae al público porque toca el tema de la nostalgia y es por ello que los motiva a volver a vivir la época en la que crecieron con estas películas, lo cual no es algo malo, pero sí demuestra desesperación por parte de ellos teniendo en cuenta el presupuesto, infraestructura, equipo y popularidad que tiene la empresa, yo creo que Disney es capaz de hacer cosas mucho mejores, que con un buen marketing y publicidad tienen la ventaja de poder vender cualquier cosa que se propongan.

Duplositeblog

Sin embargo, el aspecto más importante que está causando toda esta crisis y recesión de originalidad es ciertamente que ahora todo es comercial, ya no se aprecia de la misma forma el arte de la cinematografía, que contenga un buen guion, una impecable fotografía o destacables actuaciones, sino más bien nos están saturando con efectos especiales (CGI), actores renombrados, historias clichés y repetitivas, entre otros aspectos que están de moda. Ya no tienen el objetivo de proyectar obras de arte que transmitan ideas y emociones, sino que nada más quieren recaudar el dinero necesario en taquilla que les dé ganancias, lo cual desbanca por completo el verdadero significado del séptimo arte.

A pesar de que, como ya mencionado anteriormente, estos proyectos –no innovadores- representan el mayor porcentaje en el mundo del cine, aun así todavía existen películas que sí proponen algo diferente pero que por la misma razón de que no son conocidas no llaman la atención del público, quienes prefieren ver algo que a su criterio es más llamativo porque ya fue exhibido años atrás.

Algo que llama mucho la atención es que lamentablemente las películas que tienen una trama nueva y que no se basan en algo ya existente son aquellas que no tienen un gran presupuesto por detrás y se limitan a contar algo bueno con los recursos que tienen disponibles, pero si por ejemplo un director tiene una gran cantidad de dinero para poder desarrollar su proyecto, va a querer utilizar de todo, exagerando el uso de la tecnología y alejando su enfoque del argumento principal.

Cabe recalcar que realmente el cine tiene sus temporadas dependiendo de lo que está de moda, por ejemplo hubo un tiempo que se hicieron muchas películas tipo western, otro en donde realizaron adaptaciones de libros best-seller sobre todo en el género juvenil, ahora está en su auge el cine de superhéroes que en su momento logra brillar pero que después llega a cansar ver lo mismo una y otra vez.

Yo pienso que esta es la oportunidad de los estudios pequeños e independientes de aprovechar el momento y ponerse a trabajar en proyectos verdaderamente buenos y además esforzarse en su publicidad de manera que logren sobresalir y sobrepasar al cine de moda. Porque hay que aceptar que realmente somos el público los culpables de que el cine se base en el comercio solamente, pues somos nosotros los que consumimos todo lo que nos ofrecen, sin exigir más de la calidad que Hollywood es capaz de brindar y acomodándonos a su pobre creatividad.

Pero en fin, tengamos fe en que muy pronto la cinematografía se logre reivindicar y nos proporcione proyectos que realmente valgan la pena y nos permitan apreciarlos de la manera correcta.

Compartir
Artículo anteriorZapatero a tu zapato
Artículo siguienteLa Bastilla de ayer y de hoy: literatos, libros, bares y borrachos
Ericka Turcios
Guatemala. Con deseos, metas y ambiciones, decidió dar un paso y dedicarse a hacer lo que le gusta. No resultaba ser la mejor para hablar, pero descubrió su expresión en la palabra escrita y de esa forma logró compartir su pasión. Puede que sus gustos no sean del agrado de todo el mundo, pero ella desea comunicarse por medio de la escritura con personas que logren entenderla y con quien tenga intereses en común.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

20 + seis =